domingo, 19 de noviembre de 2017

RESEÑA (by MB) ::: ASESINATO EN CHARLTON CRESCENT - Annie Haynes




Título original: The house in Charlton Crescent 
Autora: Annie Haynes 
Editorial: dÉpoca 
Traducción: Susanna González y Rosa Sahuquillo
Prólogo: Juan Mari Barasorda
Fecha de publicación original: 1926
Fecha esta edición: noviembre 2017
Encuadernación: rústica rígida con solapas
Precio: 18,90 euros
Ilustración de cubierta: Dupouy-Magnin (1932)
 
Lady Anne Daventry sospecha que alguien de su círculo más cercano quiere asesinarla y, aunque contrata a Bruce Cardyn, un detective privado que se hace pasar por su nuevo secretario, sus peores presagios se ven cumplidos, lo que obliga a intervenir a Scotland Yard en la persona del inspector Furnival. Secretos y codicias salpican al elenco de familiares y servidumbre, pues todos los presentes en la mansión han tenido la oportunidad de cometer el crimen. 

Todos son sospechosos, y el inspector Furnival deberá hacer uso de su pericia para resolver el crimen. Nos encontramos en un escenario cerrado con un grupo limitado de sospechosos, un planteamiento que puede recordar a obras posteriores como Diez Negritos (1939) o Cartas sobre la mesa (1936), dos de las inolvidables novelas de Agatha Christie.

Asesinato en Charlton Crescent... a primera vista reconoces que este libro es de esos que no te va a resultar indiferente. La portada es tan bonita y exquisita que no me canso de mirarla y mirarla. En fin, es toda ella la que me ha invitado a leerlo, pues el título me es desconocido al igual que su autora, Annie Haynes. Qué puedo decir sino dar las gracias por rescatarnos esta renovada y maravillosa joya literaria a los amantes del misterio.

La novela es un gran caleidoscopio de la sociedad británica de los años 20, donde las distintas clases sociales se ven reflejadas en mayor o menor medida. Así, conocemos a grandes damas distinguidas, a jóvenes prometedoras, a secretarios un tanto desorientados (o que más bien nos desorientan, esto no lo tengo muy claro), a un mayordomo estereotipado a la máxima potencia y, sobre todo, al típico detective, en este caso concreto con el grado de inspector.

En la obra ya aparece el detective moderno con toda la tipología moderna propia de la escuela británica. Posee esa clarividencia mental que, aplicada a los nuevos métodos deductivos y las innovadoras ciencias forenses, hace que incluso cien años después nos asombre y sorprenda por sus brillantes y empíricas deducciones.

En su libro, Annie  Haynes construye una trama entretejida, donde todos los personajes participan de ella y todos tienen una función y un por qué; nada es casual, y la meridiana realidad, esa que tú percibes y descubres con cada página, al final resulta que no es tan meridiana y tampoco es tan real.

Todo esto lo comento más que nada porque yo, que he leído mucho de lo escrito y publicado en novelas de misterio en castellano, y por ello me creía un poco entendida, reconozco en mi sonrojo que he caído en todas las trampas y giros que la autora ha puesto en cada página y, lejos de desagradarme, me ha encantado. He disfrutado como cuando leí por primera vez a Agatha Christie y Conan Doyle; no hay nada mejor para una buena intriga que mantenerte despistado, intrigado y enganchado a lo largo de toda la novela, y en mi caso, reconozco que Asesinato en Charlton Crescent lo ha conseguido.

El misterio comienza con las sospechas de lady Anne Daventry, una dama viuda, rica y entrada en años, cuyos hijos murieron hace algunos años. Esta dama inglesa tiene indicios y sospechas de que quieren atentar contra su vida y, por tanto, lo más congruente y acertado es pedir ayuda o remedio lo más discretamente posible. 

Siempre está rodeada por su círculo de confianza, compuesto por parientes en mayor o menor grado (unas veces por lazos de consanguinidad y otros por afinidad), pero todos tienen algo en común: lo bien que les podría venir el dinero de lady Anne Daventry. En ese círculo, como buena novela ambientada en los años 20 ingleses, están incluidos sus criados, cuyas vidas están enlazadas con la de su patrona y unidas a ella bajo un código de fidelidad y respeto. Así lo iremos viendo a través del retrato perfecto que la autora hace del mayordomo, la doncella... Al final, es todo tan british que te marca la sonrisa durante todo el proceso que dura la resolución del misterio.

El inspector Furnival es el perfecto detective de las novelas de misterio de principios del siglo XX. Representante de la escuela inglesa, tal y como antes comenté, conoce y maneja con precisión toda la psicología criminal, la ciencia forense y la deducción empírica, herramientas principales en sus investigaciones. Annie Haynes, al igual que hicieron otros autores contemporáneos suyos con los cuales estaba muy bien relacionada,  cualificó y dotó a su detective de toda la inteligencia y lucidez necesarias para ir siempre un paso por delante del lector, enredándolo con cada nuevo hecho o pista acaecida.

Mi propósito en esta reseña es no revelar nada de nada, porque creo que sería muy injusto y se perdería toda la gracia y la sorpresa que toda buena pasión deductiva conlleva. Cada uno, en su intrínseca relación con el libro, debe descubrir y saborear todos los pasos que nos marca la autora en ese escenario cerrado que ha imaginado para el caso. El lugar donde se ha cometido el crimen es una habitación cerrada donde el grupo de sospechosos es limitado, pero no por ser limitado deja de ser muy complicado seguir todos los argumentos y argumentaciones de cada uno ellos, y solo el inspector Furnival estará capacitado para aislar y encajar todas las piezas de este caso.

La trama está elaborada y enriquecida hasta el último detalle: todo encaja. Hay diferentes ambientaciones con distintos personajes, y en ellas los giros se suceden al mismo tiempo que se balancean las sospechas, llegando en algunos momentos a perder el hilo o, en el peor de los casos, a encontrar demasiados, así que en ocasioneses todos te parecen sospechosos y, en otras, todo lo contrario.

Y como broche de oro no hay mejor homenaje para esta autora que reconocer que Agatha Christie, nuestra queridísima y admirada Dama del Crimen, reprodujo diez años después, en Asesinato en Mesopotamia, un hecho igual a como aparece en esta novela y con la misma consecuencia, utilizando el mismo recurso argumental. No todos los autores pueden decir lo mismo.

La edición dÉpoca Noir es muy bonita y acertada por su singularidad y belleza, a lo que hay que añadir la introducción de Juan Mari Barasorda, que siempre nos ilustra con sus conocimientos, y las ilustraciones que acompañan a la obra. Al final, como digo siempre, no solo compramos una gran historia, sino que adquirimos también un libro maravilloso y completo y una nueva perla que hay que engastar en nuestra biblioteca.



Annie Haynes (1865-1929). Escritora inglesa de novelas de misterio considerada por muchos críticos como la «principal rival de Agatha Christie» en la Golden Age. Su obra permanecía inédita en castellano.

Annie vivió en Londres durante las dos primeras décadas del siglo XX, participando en círculos literarios y en los primeros movimientos feministas londinenses. Su primera novela, The Bungalow Mystery, apareció en 1923, y publicó otras nueve novelas más antes de su prematura muerte en 1929. Algunos críticos opinan que su última novela, The Crystal Beads Murder, parcialmente terminada, pudo ser completada por la propia Agatha Christie o tal vez por Dorothy L. Sayers.

viernes, 17 de noviembre de 2017

SEGUNDO ANIVERSARIO... ¡¡Y SORTEO DE 9 LIBROS!!

¡Hola a todos!

Pues nada, que poquito a poquito van pasando los días y, como quien no quiere la cosa, nos hemos plantado en el segundo aniversario del blog. Este próximo 29 de noviembre se cumplen dos añitos desde que abrimos las puertas de Netherfield y aquí seguimos, con las ilusiones intactas y ganas de dar mucha guerra durante unos cuantos años más. Miramos las reseñas del principio y las de ahora y la verdad es que hay diferencias, aunque imaginamos que será algo normal. Empezamos más encorsetadas y poco a poco nos hemos ido soltando y encontrando cada una nuestro propio estilo (¿nos diferenciaríais si no especificásemos de quién es cada reseña?), y bueno, nos queda mucho por aprender de este mundillo pero nos sentimos muy acompañadas, siempre estáis ahí cuando os necesitamos y os damos unas gracias enormes desde el corazón. Sois lo mejor que nos ha dado este rinconcito netherfieldiano.

Queremos celebrarlo con un sorteo, pero como ya ocurrió el año pasado, si nos esperamos al día 29 para organizarlo nos metemos en plenas navidades y en el ajetreo que eso conlleva, así que adelantamos un poquito la fecha para que estén los resultados antes de meternos en las fiestas.

Todos los libros los aportamos nosotras, que hemos hecho lo mismo que el año pasado, nuestro particular tarro-libro. Ya sabéis el tipo de libros que solemos sortear por aquí, son muy "nosotras", así que esperamos que os guste la selección. Son 9 en total, habrá por tanto 9 ganadores, y para que no tengáis que iros a otras páginas a buscar sinopsis, os hablamos aquí un poquito de cada uno.

1.- EL CASO DE BETTY KANE (Josephine Tey)
Hoja de Lata, 2017  -   Rústica con solapas

Robert Blair, abogado en un pequeño y apacible pueblo británico, da ya por terminada su tranquila jornada laboral en el despacho cuando suena el teléfono. Es Marion Sharpe, vecina de la localidad, una mujer de pocas palabras que vive con su madre en una decrépita hacienda a las afueras del pueblo. Las Sharpe acaban de ser acusadas de secuestrar a una recatada jovencita llamada Betty Kane. Las declaraciones de la chica, al principio bastante improbables, cobran fuerza con las minuciosas descripciones del desván de los horrores donde supuestamente la tuvieron retenida. Y Robert Blair, convertido a la fuerza en detective amateur, deberá desentrañar este paradójico caso, que ni tan siquiera el Inspector de Scotland Yard, Alan Grant, es capaz de comprender.

2.- AGNES GREY (Anne Brontë)
Alianza, 2017  -  Tapa dura con sobrecubierta

Decidida a lograr su independencia económica y a ayudar en su casa, Agnes Grey, la hija menor de una familia venida a pique, se coloca como institutriz en la casa de la familia Bloomfield. Su juventud e inexperiencia, así como la crueldad de los niños con quienes le toca lidiar y la frialdad de sus padres, son una difícil piedra de toque. Pero su perseverancia la llevará a cambiar de casa en busca de mejores perspectivas. Con sus nuevos empleadores, los Murray, las condiciones tampoco son fáciles, pero Agnes, poco a poco, se abrirá camino.


3.- DAMAS OSCURAS (VV.AA.)
Impedimenta, 2017  -  Tapa dura con sobrecubierta

Veintiún cuentos de fantasmas escritos por algunas de las maestras victorianas del relato escalofriante. Un regalo perfecto para Navidad y para leer al amor de la lumbre. ¿Qué hace que las historias victorianas de fantasmas sean tan perfectas para leer al calor de una chimenea en una noche oscura? Historias de mansiones abandonadas, de viajes en coches de caballos por páramos desolados, de castillos en acantilados, de bellas mujeres sepulcrales, de oscuras historias familiares en las que los antepasados no acaban de irse del todo… Un género en el que algunas eminentes damas novelistas, especialistas en lo escalofriante, marcaron tendencia.

4.- LOS BUENOS (Hannah Kent)
Alba, 2017  -  Rústica con solapas

Inspirada en un caso real, Los Buenos se sitúa en el año 1825 en un remoto valle de Irlanda. Allí viven tres mujeres a las que unirán una serie de acontecimientos extraños y trágicos. Nóra Leahy ha perdido a su hija y a su marido el mismo año: solo le queda su pequeño nieto Michael, que no sabe andar ni hablar, y al que tiene oculto para que los vecinos no crean que ha sido víctima de una maldición sobrenatural. Mary Clifford es la joven contratada para cuidarlo y Nance Roche es la vieja curandera que alivia con hierbas y consejos los males inexplicables. La vida de estas tres mujeres se complicará con la llegada al pueblo de un nuevo sacerdote empeñado en limpiar el valle de supersticiones.

5.- ASESINATO EN CHARLTON CRESCENT (Annie Haynes) --> enlace reseña
dÉpoca, 2017  -  Rústica rígida con solapas  -  Ilustrado


Lady Anne Daventry sospecha que alguien de su círculo más cercano quiere asesinarla y, aunque contrata a Bruce Cardyn, un detective privado que se hace pasar por su nuevo secretario, sus peores presagios se ven cumplidos, lo que obliga a intervenir a Scotland Yard en la persona del inspector Furnival. Secretos y codicias salpican al elenco de familiares y servidumbre, pues todos los presentes en la mansión han tenido la oportunidad de cometer el crimen. Todos son sospechosos, y el inspector Furnival deberá hacer uso de su pericia para resolver el crimen. 


6.- CRANFORD (Elizabeth Gaskell)
Alba, 2015  -  Rústica con solapas

Cranford (1851-1853) es sin duda la obra más popular de Elizabeth Gaskell, escrita a instancias de Dickens, después del éxito conseguido con su primera novela, Mary Barton. El paisaje, la ambientación e incluso los personajes están tomados del pueblecito en que la autora pasó su infancia, Knutsford, y, en un retrato lleno de humor y afecto, pero exento de sensiblería, se nos presentan unos valores y costumbres que la Revolución industrial estaba transformando rápidamente. A través de la emblemática figura de unas hermanas solteronas, asistimos a los pequeños y grandes acontecimientos de la pequeña comunidad: la llegada de un apuesto capitán viudo y sus dos hijas, las cartas que se reciben de ultramar, las estrecheces económicas de las mujeres de buena sociedad, los compromisos matrimoniales y las muertes.

7.- INVIERNO (Christopher Nicholson)
Gatopardo, 2017  -  Rústica con solapas

Una mortecina mañana del mes de noviembre, el anciano escritor Thomas Hardy y su esposa, Florence, esperan en su casa de campo la visita de Gertrude, la actriz principal de una adaptación amateur de la novela de Hardy, Tess, la de los d’Urberville. Sin embargo, la llegada de esta hermosa y joven actriz de teatro pronto perturbará el equilibrio de sus recluidas vidas campestres. En esta novela, ambientada en la década de los años veinte, Christopher Nicholson realiza un sutil retrato psicológico de la relación que se estableció entre el escritor Thomas Hardy, ya en la vejez, su esposa Florence Dugdale y la actriz de teatro Gertrude Bugler. Nicholson reflexiona sobre el amor y el deseo, pero también sobre sus esperanzas y decepciones.

8.- PETER PAN EN LOS JARDINES DE KENSINGTON / PETER PAN Y WENDY (J. M. Barrie)
Edhasa, 2005  -  Tapa dura  -  Tamaño grande - Ilustrado

En esta ciudada edición se reúnen por primera vez en español los dos relatos que el autor dedicó a Peter Pan (Peter Pan en los jardines de Kensington y Peter Pan y Wendy), y se acompañan con ilustraciones que para ambos relatos crearon dos de los más célebres ilustradores de todos los tiempos: Arthur Rackham y Mabel Lucie Attwell. Tras la lectura de ambos relatos, el lector descubrirá una nueva dimensión de Peter Pan y Wendy. Un auténtico acontecimiento literario. 

9.-INVIERNO EN VIENA (Petra Hartlieb)
Siruela, 2017  -  Rústica con solapas

Viena, primeros años del siglo XX. Marie trabaja como niñera para la respetable familia del doctor Arthur Schnitzler, el famoso autor de La señorita Else. Cuando el señor de la casa la envía a recoger un pedido en su librería habitual, Marie vuelve con las manos vacías y empapada por la nieve: los libros no han llegado aún pero Oskar, el librero, se los acercará en persona en cuanto los reciba. Esa misma tarde toca el timbre de la mansión de la Sternwartestrasse con el paquete bajo el brazo, y lleva además una sorpresa para Marie: un volumen de Rilke que, junto con unos hermosos versos, guarda entre sus páginas una breve nota para la joven. A Oskar le gustaría verla una vez más... Una deliciosa e inolvidable historia para todos los que amamos los libros por la autora de Mi maravillosa librería.
 
  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortean 9 LIBROS, y habrá por tanto 9 GANADORES.
  3. Los envíos lo realizaremos nosotras. Irán certificados para evitar posibles pérdidas.
  4. El sorteo comienza hoy día 17 de noviembre de 2017 y termina el 17 de diciembre de 2017 a las 00:00 horas (España). 
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. Los ganadores se darán a conocer el lunes 18 de diciembre.
  7. No es obligatorio tener un blog. No podrán participar aquellos blogs que solo se dediquen a sorteos. Y si os hacéis seguidores solo para participar en el sorteo y luego os borráis, quedaréis descartados para sorteos futuros.
  • Ser seguidor del blog (por GFC).
  • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo.
  • Ordenar por preferencia de mayor a menor los 9 libros que forman parte del sorteo
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales (hasta 28 para quien pueda o quiera rellenar todos los apartados).


¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!



miércoles, 15 de noviembre de 2017

RESEÑA (by MH) ::: LA MUERTE DE LA MARIPOSA (Zelda y Francis Scott Fitzgerald) - Pietro Citati



Título original: La morte della farfalla
Autor: Pietro Citati
Editorial: Gatopardo
Traducción: Teresa Clavel
Páginas: 100
Fecha de publicación original: 2006
Fecha esta edición: septiembre 2017
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 14,95 euros
Diseño de cubierta: Rosa Lladó

Pietro Citati construye con absoluta precisión el esplendor y la caída de una de las parejas más exitosas y envidiadas de la década de los treinta: el escritor Francis Scott Fitzgerald y su esposa Zelda Sayre. La gran complicidad de su relación fue un vínculo que duró toda la vida, pese al alcoholismo de él y la locura de ella, que, afectada de esquizofrenia, pasó la mayor parte de sus días recluida en clínicas psiquiátricas.

A Citati le bastan tan solo unas páginas para construir un retrato extraordinario sobre una pareja que hizo de su propia vida un experimento social y estético.

«No hay nada sobre nuestros pies», escribió Fitzgerald cuando su relación con Zelda amenazaba con romperse en pedazos.

Si pensáis en una biografía normal, os vendrán a la cabeza un número variable de páginas, pero nunca menos de unas cientos. La muerte de la mariposa consta de cien, solo cien, y podría decirse que incluye tres biografías, nada menos: la del escritor Francis Scott Fitzgerald por un lado, la de su esposa Zelda por otro, y la de la vida de ambos en común. Haceos una idea de la economía, precisión, maestría, y casi genialidad, que requiere el uso de las palabras por parte del biógrafo, porque no puede desperdiciar ni una sola de ellas. Y eso mismo hace Pietro Citati. Es lo primero que leo de este autor, y me he quedado con muchas ganas de repetir.

La muerte de la mariposa se adentra en la relación de una pareja que aunque aquí nos resulte más lejana, en círculos literarios y hollywoodienses dio y sigue dando mucho que hablar (se ha llegado a hacer alguna serie de televisión sobre el tema). Aun así, tal y como digo, para entender lo que llegaron a ser estas dos personas juntas y ese extraño vínculo que los unía, Citati se esfuerza incansablemente durante todas las páginas en hacernos comprender a Francis y a Zelda como entes individuales, ya muy complejos de por sí, que arrastraban muchos demonios internos que, juntos como pareja, y a pesar de lo mucho que se amaron, fueron incapaces de contener. Más bien lo contrario.
Acerca de esa historia de amor, no estoy seguro de nada. Como le dijo Jozan a Nancy Milford, los Fitzgerald eran ambos mitómanos y mentirosos: "Aquel par necesitaba el drama, los dos lo inventaban y tal vez eran víctimas de su inestable y un tanto morbosa imaginación".
Citati describe a Scott Fitzgerald como un hombre vanidoso (aunque no orgulloso), que buscaba por encima de todas las cosas gustar. Tenía ansias de gloria, quería el éxito. Y ese querer gustar a toda costa acabó convirtiéndose en una obsesión para él. No tenía confianza en sí mismo, no se respetaba... se le define como un mitómano incurable, al igual que Balzac, que soñaba con un futuro lleno de triunfos pero vivía un presente lleno de sombras. Fitzgerald era, en sí mismo, una grieta.

Zelda Sayre era todo lo contrario, no presentaba fisuras. Lírica, enigmática, extraña, artificiosa, extravagante, vivía en su propio mundo de color y nada ni nadie le daba miedo. Toda la confianza que le faltaba a Francis le sobraba a ella, se consideraba por encima de los demás, se mostraba egoísta, confundía a los hombres que la cortejaban, interpretaba un papel... era como la reina de las mariposas que intentas cazar al vuelo y se te escapa una y otra vez entre las manos. Zelda era más fuerte que Fitzgerald. Siempre buscó un hombre más fuerte que ella, y nunca lo encontró.

Se conocieron en 1918 y se casaron en Nueva York en 1920. Vivieron para amar y ser amados, eran derrochadores, despilfarradores... brillaban como se brillaba en aquella época, con luces de neón.  Pero llegó un momento en que, en ese matrimonio, acabaron siendo cuatro: Francis, Zelda, el alcohol y la esquizofrenia. La enfermedad mental de Zelda, latente desde la infancia, explotó cuando se obsesionó, a los 27 años, con convertirse en una bailarina de éxito, una Pavlova. Comenzó a torturarse con repetir los movimientos una y otra vez hasta la extenuación, se infringía castigos corporales buscando la perfección, y la esquizofrenia, hasta entonces agazapada, encontró vía libre para manifestarse. 

Fitzgerald siempre se consideró culpable de la enfermedad de su esposa; su alcoholismo alejó a Zelda, la empujó hacia el abismo, y Zelda acabó convirtiéndose en una ciudad fantasma que vivió su vida a partir de entonces saliendo y entrando de clínicas, hundiéndose y resurgiendo de intentos de suicidio, escondiéndose tras falsas curas. Y Fitzgerald bebía, bebía, bebía, porque era la única manera en que podía sobrevivir a su complejo de inferioridad, el único modo que conocía para despertar sentimientos en los demás, para que se preocupasen por él... bebía porque era lo único que sabía hacer bien aparte de escribir.

Al principio de la reseña os decía que en La muerte de la mariposa se condensaban tres biografías en una. No es del todo cierto. Son realmente cuatro las biografías que incluye (o tres biografías y una bibliografía, si hay que ser ajustada), porque la obra de Fitzgerald acapara su particular número de páginas, su correspondiente vivisección y su inevitable protagonismo. Suave es la noche es la novela que Citati defiende como obra maestra del autor, a la que define como la arquitectura de lo efímero, la estructura oculta de las cosas hecha libro. El gran Gatsby apenas se menciona.

Me ha pasado algo muy curioso con este libro. Yo no soy de subrayar, marcar, ni siquiera de señalar con post-its las páginas donde algo me gusta. Sé que mucha gente lo hace, pero yo nunca lo he hecho ni me veo haciéndolo. Solo ahora, para escribir las reseñas,  abro las notas del móvil y apunto alguna página donde hay algo que quiero comentar y no quiero que se me olvide, o una cita que me parece importante. Pues con esta lectura tuve que dejar de hacerlo, porque las marcaba casi todas. Una detrás de otra. He apuntado tantas páginas para poneros alguna cita que bien podría reproduciros el libro entero. Y es que ya os lo decía antes: Citati no desperdicia ni una sola palabra.

Tras leer una sola página resulta evidente que este autor, en sí mismo y más allá de su faceta como biógrafo en este libro, es un escritor maravilloso, que trabaja con las palabras de un modo perfeccionista, cuidado, elegante, maestro y, aun así, accesible para el lector. Pero estas escasas cien páginas no deben dar a entender que es una lectura rápida, porque no lo es. El hecho de que cada palabra sea imprescindible, que no sobre nada, convierte a esta lectura en una carrera de fondo, de esas que lees unos minutos y te obligas a cerrar el libro marcando con el dedo la página en la que te encuentras porque necesitas parar y recapacitar sobre lo que acabas de leer y las personas sobre las que estás leyendo... Francis Scott Fitzgerald y Zelda Sayre representan a la felicidad y la desdicha peleando con uñas y dientes. Su único crimen fue buscar la felicidad, y está claro que la desdicha ganó de calle la guerra.

Os digo más. Es imposible hacerse una idea real de lo que se cuenta en esta biografía, de quiénes eran Zelda y Scott, si no se lee. Hay que leerla. Porque se puede intentar resumir lo que en ella se narra, captar retazos, agarrar frases, rescatar destellos, en un intento por conformar un retrato verosímil de estas dos personas y su vida en común, pero es imposible hacerlo como lo hace Citati, imposible acercarse a la perfección de estas cien páginas. Y también es imposible que yo os cuente lo que fue la vida de estos dos personajes en una reseña que no se alargue hasta el infinito, así que lo dejo aquí. Con mi recomendación absoluta, por si no había quedado claro.



Pietro Citati (Florencia, 1930) es uno de los escritores de mayor prestigio en la actualidad.

Autor de espléndidas biografías, como Goethe, Alejandro Magno, Tolstói, Kafka o Leopardi, Citati ha contribuido con ellas a la renovación del género biográfico, que, a partir de los años setenta y debido a la mescolanza entre biografía novelada y novela biográfica, estaba prácticamente agotado. Citati consigue dar una vuelta de tuerca a la propia obra biográfica al convertir al autor en personaje de la obra literaria.


Como crítico literario, Pietro Citati no es menos conocido, pues cabe destacar sus ensayos La luz de la noche, Ulises y la Odisea, y El mal absoluto. Ha obtenido los premios Strega, Médicis y Grinzane Cavour, entre otros.

lunes, 13 de noviembre de 2017

RESEÑA (by MH) ::: FLORES PARA LA SEÑORA HARRIS - Paul Gallico



Título original: Flowers for Mrs Harris
Autor: Paul Gallico
Editorial: Alba (colección Rara Avis)
Traducción: Ismael Attrache Sánchez
Páginas: 166
Fecha de publicación original: 1958
Fecha esta edición: noviembre 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16 euros
Ilustración de cubierta: Molesko Studio

La señora Harris, una viuda de cierta edad que se dedica a limpiar casas de la clase alta londinense, descubre un buen día, en el armario de una de sus más ricas clientas, un par de vestidos de Dior que la dejan cautivada. Contra todo pronóstico, decide que ella quiere −necesita− uno de esos vestidos, aunque nunca vaya a tener ocasión de llevarlo. Cuando se entera del precio, en lugar de venirse abajo, empieza a ahorrar para conseguir su objetivo e inicia así un largo proyecto que, al cabo de dos años, acabará llevándola a París. 
«Este libro está dedicado con cariño a las valientes e indispensables señoras de la limpieza que año tras año adecentan las Islas Británicas.»

Sin más dilaciones, y para no eternizarme con una de mis, redundando, eternas entradillas, resumo: hoy toca cuquilibro :)

La colección Rara Avis, de la editorial Alba, nos da muchas alegrías y, lo que es mejor, en multitud de géneros, porque es una colección donde cabe un poco de todo. Y hoy toca un libro cuqui. Y muy british. British hasta la médula. ¿Qué más se puede pedir en esta vida? Pues una dedicatoria como esta del autor, que ya te pone la sonrisa nada más abrir el libro:
Este libro está dedicado a las galantes e indispensables señoras de la limpieza que, año tras año, ponen orden en las Islas Británicas.
Porque eso es Flores para la señora Harris, una oda a las señoras de la limpieza británicas. En esta historia todo el mundo las reconoce, todo el mundo percibe lo que son, como si fuesen una estatua de la reina Victoria o el osito Paddington. Son, SON, las mujeres de la limpieza británicas. Y no necesitan de cabinas de teléfonos donde cambiarse para convertirse en Superwoman: lo llevan de serie, se ve a la legua, se las reconoce nada más verlas. No se dejan impresionar por nada ni por nadie, son decididas, luchadoras, valientes, indómitas, independientes, fuertes y, como algo se les meta entre ceja y ceja, todas las agallas de este mundo son pocas para las que ellas despliegan en su afán por conseguirlo. Así es nuestra protagonista, viuda desde muy joven y que no se ha dejado amedrentar ni un poquito por la situación. Ha salido adelante, se ha buscado la vida, es más que feliz con lo que tiene, posee un carácter de aúpa, y además le encanta verse rodeada de belleza y color.

¿Y qué se le antoja a Ada Harris, señora de la limpieza británica y habitante de Londres? Un vestido de Dior. Pero nada de comprarlo en la boutique de la esquina... no, ella quiere comprarlo donde lo compran las damas de la alta sociedad, en el lugar sacrosanto de la firma allá en París. El vestido y el viaje cuestan su salario anual, pero también hay que vivir, así que con todo lo que hay que descontar, la cosa se puede ir a dos o tres años mínimo para poder ahorrar lo necesario. ¿Creéis que eso echa para atrás a nuestra maravillosa Ada Harris? ¡Nononono! Sin atajos, a base de trabajo, sudor y sacrificio personal, se dispone a hacer realidad su sueño. 

Si os digo que consigue llegar hasta París no os desvelo nada, porque se dice en la primera página del libro. ¿Alguien lo había dudado con lo dicho hasta ahora? ¡Claro que llega a París! ¡Claro que sube al primer piso, el de los pases privados de Christian Dior, en la Avenue Montaigne! ¡Con su abrigo desgastado, sus guantes mal escogidos, su bolso de imitación de piel y su ridículo sombrero! Y creedme, no está dispuesta a recibir un no por respuesta por culpa de su aspecto plebeyo y de clase obrera. Lleva un fajo de billetes en el bolso que quita el hipo y quiere comprar un vestido. Y además tiene que volver a su trabajo en Londres al día siguiente y ni siquiera va a hacer noche en la deslumbrante París, así que ya pueden ponerse las pilas los de Dior... porque no, Julia Roberts no fue la primera en sufrir en carnes propias el rechazo de las dependientas estiradas en las firmas de alta costura :)

Lo que pasa a continuación, las aventuras de Ada Harris en París, tendréis que averiguarlo por vosotros mismos, pero os digo desde ya que como os pongáis a ello, vais a caer rendidos ante esta humilde e inolvidable mujer que tiene ansias de belleza y elegancia, pero que ganará cosas mucho más preciosas por el camino. La señora Harris cree que si tiene un vestido tan bonito que cuesta 450 libras ya no puede desear nada más en esta vida, y el avanzar de las páginas le demostrará lo equivocada que está.

Porque lo que importa no es si en París cumple o no su sueño, si consigue o no su ansiado vestido de Christian Dior, sino el proceso para conseguirlo, la determinación, la ilusión, la aventura, los descalabros, los tropiezos, los sacrificios... y las personas que se encuentra por el camino, personas que necesitan como agua de mayo un hada madrina en forma de señora de la limpieza británica  que dé un poco de luz y calor a sus vidas.

Flores para la señora Harris comienza siendo la historia de amor de la señora Harris por un vestido de Dior, y termina siendo una oda al amor por la vida, a no dejar jamás de intentar cumplir nuestros sueños, a no permitir que nuestro lugar en el mundo defina quiénes somos y a lo que aspiramos. Te deja con una sonrisa en la cara, con un poso de alegría, de confianza en la existencia de la bondad humana, y aunque un pepito grillo te dice que en la vida real seguramente las cosas hubiesen sido muy distintas, para eso están los libros: para soñar. Y la lección está ahí: el amor, la amistad, la humanidad, la bondad, la empatía, una sonrisa cuando todo parece ir mal... todo ello debe prevalecer siempre sobre lo material. 

Dos tercios de la historia transcurren en París, y mientras que en el tercio restante somos testigos el carácter admirable de nuestra protagonista en su tesón por conseguir los cientos de libras que le hacen falta, en esas otras páginas, las que tienen lugar cuando pisa la Ciudad de la Luz, es donde la magia de la historia se despliega ante nuestros ojos. Personajes memorables, de los que quizás al cabo de las semanas no recuerdas sus nombres pero sí cada uno de sus actos y efectos en la historia; diálogos exquisitos e inteligentes, de esos que nacen de una visión acerada e ingeniosa del mundo y sus habitantes; y sobre todo el poso, ese sedimento risueño, optimista y pleno de fe en la raza humana y en su bondad que no te suelta cuando cierras el libro.

Estamos en el mes feelgood, y eso es lo que representa este libro, pero no caigáis en la tentación de creer que no hay nada más allá de eso. La moraleja intrínseca a la historia, lejos de resultar moralizante, destila sentido común, genialidad y amor en el sentido más amplio de la palabra. Y si os preguntáis qué tiene que ver el título con el dichoso vestido de Dior... pues tendréis que leer también el libro para descubrirlo. Porque lo es todo: ese título lo resume todo.

Por cierto, ¿recordáis la peli aquella de La aventura del Poseidón? ¿Esa de catástrofes en la que un trasatlántico queda boca abajo, y sálvese quien pueda, y todas esas cosas? Pues la novela en que se basaba era de este mismo autor, Paul Gallico, y salvo alguna edición viejuna de esta novela, poca cosa suya más hay en castellano. Y encima resulta que nuestra querida señora Harris protagonizó al menos tres novelas más: en una de ellas se largaba a Nueva York y en otra plantaba sus feos zapatos en Moscú. Sé que tengo la boca muy grande y las manos muy ligeras para pedir a todas horas que traduzcan cosas inéditas en castellano, pero, ¿de verdad nos vamos a quedar a medias con las aventuras de Ada? Ya son ganas de hacernos sufrir, oye...

De ascendencia italiana y austriaca, Paul Gallico nació en Nueva York en 1897. Se licenció por la Universidad de Columbia y empezó a trabajar como periodista deportivo para The New York Daily News. A finales de la década de 1930, decidió abandonar el periodismo deportivo y empezó a escribir relatos breves para varias revistas. Una de sus novelas infantiles más conocidas, El ganso de nieve (1941), así como algunas otras, tuvieron su origen en esos relatos cortos. Otros títulos que le hicieron célebre fueron The Adventures of Hiram Holliday (1939) o el relato The Man Who Hated People (1950), que se convirtió en un libro llamado Love of Seven Dolls (1954) y dio lugar a la película Lili (1953) y al musical Carnival! (1961).

Flores para la señora Harris (1958) tuvo tal éxito que, en las décadas siguientes, la seguirían tres secuelas (Mrs Harris Goes to New York en 1960, Mrs Harris, M.P. en 1965 y Mrs Harris Goes to Moscow en 1974). En 1969 publicaría La aventura del Poseidón, también conocida por su adaptación al cine en 1972. A lo largo de su extensa y prolífica carrera combinó la literatura infantil con la adulta, a veces eliminando los límites entre ambos géneros. Thomasina: The Cat Who Thought She Was God (1957) o Manxmouse (1968) son otras de sus obras infantiles más conocidas. Murió en Mónaco en 1976.